domingo, julio 06, 2014

Aparecidos - arte vivo / Peras de Olmo 14




APARECIDOS / arte vivo

Vol. XIII de la Serie   Open field /campoabiertO  Laboratoriode acciones 100 x Siento - año2014

DANIEL ACOSTA * CALIXTO SAUCEDO  Artistas Invitados

SÁBADO 12 de Julio 19: 30 hs  OBRAS INÉDITAS
&
Presentación y debate con textos de Juan Pablo Pérez, Nicolás Frank y Matías Billordo


Pensando en la importancia de los legados, los del arte que nos tiene y los de las personas lo hacen, en la elaboración consciente y liberadora de lo recibido cultural y existencialmente como individuxs marcadxs por encrucijadas generacionales, territoriales, políticas, culturales pero también como subjetividades críticas, vivas, al pie del fragor creativo como siempre y como nunca,  sensibles, vulnerables y generosos en su disposición a todo llamado, es que encuentro gran relevancia en detenernos a presenciar y pensar el obrar de artistas de larga y sostenida trayectoria local e internacional, aun al margen de los circuitos comerciales y museológicos, como entre seguramente muchxs otrxs lo son Daniel Acosta y Calixto Saucedo. El compromiso que estos artistas despliegan con el arte acción explica tal vez muchas cosas, la locura hecha fuerza, el quiebre hecho entereza, y explica también que el mundo del arte no es más un embudo ni una pirámide.  En éste territorio del arte en presencias ocurre la fractalidad del poder y la trans-mutación de lo preconcebido, y ellos lo saben y sirven.  Leo sus textos de artista y pienso: poéticas del amparo, la militancia del MILAGRO de reverberancia colectiva ancestral  y el VUELO UTÓPICO en flexión de retorno, ambos al encuentro del toque  con una cierta nobleza como estado de inquietud y restitución al y del “mundo”, forma-espacio-social multisemántico, espacio-tiempo intersubjetivo que deviene en sí, un cuerpo tan sensible como se vive al propio, la acción como pregunta-plegaria.   
G.Ovejero Postigo / Peras de Olmo - Ars Continua

Textos Curatoriales:

APARECIDOS / arte vivo de Daniel Acosta / texto de Juan Pablo Pérez 

No debiera arrancarse a la gente de su tierra o país, / no a la fuerza. La gente queda dolorida,
la tierra queda dolorida./   Nacemos y nos cortan el cordón umbilical./ Nos destierran y nadie nos corta la memoria, / la lengua, las calores. Tenemos que aprender a vivir / como el clavel del aire, propiamente del aire./   Soy una planta monstruosa. Mis raíces están a miles/ de kilómetros de mí y no nos ata un tallo, nos separan dos / mares y un océano. El sol me mira cuando ellas respiran / en la noche, duelen de noche bajo el sol / Juan Gelman (Exilios, XVI-Roma/14-5-80)

Con la necesidad de construiro tros sentidos, y dotado de particular renovación de lenguajes, el trabajo de Daniel Acosta pone el acento en la restitución de la memoria a través de múltiples recorridos. Arrastra distintas prácticas que viene desarrollando desde principios de los ochenta, experiencias imborrables que aun llevan sus marcas en el propio cuerpo, metáforas que se infiltran entre las grietas de la memoria en instalaciones, pinturas, objetos, videos y performances en la construcción de proyectos artísticos-sociales más solidarios y justos.
La exploración de la performance APARECIDOS / arte vivo  retoma la noción de Aparecidos(expuestas en el Centro Cultural de la Cooperación, Marzo-2014), en la cual subyace la intensidad de aquellos que retornan en el gesto y compromiso al recuperar con imaginación desbordante el cuerpo colectivo en acción, como las semillas que emergen de las profundidades de la historia, invocando a los fantasmas, a la poesía liberadora que permita transformar la presente realidad.
Daniel Acosta plantea un itinerario vertiginoso y profundo en diálogo con la naturaleza como en su Proyecto SOSTierra, proceso que va más allá de las fronteras y de los límites humanos. Sus acciones en el espacio público subrayan la deshabituación del lenguaje del arte en localizaciones específicas, al reunir las condiciones necesarias que piensan al cuerpo como soporte simbólico de los rituales urbanos.
Así como de chico Daniel se fascinaba con perderse en un laberinto imaginario, mágico y siempre excitante para crear otros mundos posibles, esa condición lúdica y poética del protagonismo de una generación, se tornó en la siniestra realidad cuyo juego se paralizó al ser expulsado de ese territorio soñado y enfrentarse abruptamente con la desaparición física.

Desde ese legado colectivo, y con la intensidad activadora del presente, Acosta hace palpable la reterritorialización semántica del lenguaje, hilvanando otras sensibilidades cuando transita frente al río en paralelo al muro de nombres en el Parque de la Memoria. Lo irrepresentable está allí materializado en placas de piedra con distintas tipografías, y lo indecible es puesto en palabra en la performance del artista al repetir metódicamente los nombres de los detenidos-desaparecidos, el de todos siempre presentes en el cuerpo colectivo, y el de Carlos Mayor: compañero artista desparecido de la Escuela de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredón.

Con la presencia fresca de una planta, y desde esa naturaleza viva que atraviesa toda la producción poético-social de Daniel Acosta, volvemos a caminar sobre la palabra desperdigada por Edgardo Vigo: Sembrar la memoria para que no crezca el olvido.
Juan Pablo Pérez. Floresta, 13 de junio de 2014 

DANIEL ACOSTA / APARECIDOS / arte vivo
El gesto libertario de la poesía en acción  reaparece, cerca de los baldíos de la infancia, en las zonas ambiguas de la urbe porteña. Zona intensamente batida por la cultura de la brutalidad y la exclusión globalizada.

En ese campo abierto, Aparecidos, emergerá como semilla nutriente de las profundidades de mi historia. Invocando a la poesía liberadora que nos permita transformar nuestra realidad. Restringida a una cultura Global. De espanto espiritual.

Invocando a la memoria y a los fantasmas que nos pueblan, a la musa liberadora que desde la acción del arte poetice. 

Aparecidos se restituye con la intensidad de aquellos que retornan al gesto, con imaginación desbordante, del cuerpo en acción. Trazando, en un círculo de harina, las cuatros direcciones poéticas del proyecto: tierra, viento, fuego, agua.

Y volar. Desde ese punto de encuentro, con utopía, vestido de blanco. Los caminos del arte por mas creatividad común será el objetivo de la acción. Instalando alrededor del tiempo vital del círculo, nidos de libertad. Accionando alrededor de lo invisible-presente con el fuego del arte.
Daniel Acosta/ Boedo. 03-14

sábado, febrero 22, 2014

Aparecidos. Muestra en el Centro Cultural Cooperación. 6 de marzo / 14 /

Daniel Acosta

Muestra Aparecidos / en el Centro Cultural Cooperación

Av. Corrientes 1543                                                      Hasta el 15 de abril 14 
Donde están... Parque de la memoria: 

Aparecidos

También nosotros, aquí, somos actores mudos.
Tenemos brillos suaves, ternuras sucias de sangre seca
como niños, mucho silencio alrededor.
La platea prefiere el film sonoro. ¿Quién hizo esta película?
De este lado de la pantalla, el nuestro, se oyen
muertos soltando vida de a poquito como un crujir de sueños,
los torturados gritan, crepita gente en la prisión,
bajo el estruendo de las botas militares la injusticia es un
rugido infernal. Del otro lado, parece que ven pasar fantasmas
pálidos y ningún piano los anuncia…
Juan Gelman (Exilios, Roma /17-5-80)


La muestra Aparecidos de Daniel Acosta es un trazo largo, profundo y restitutivo en la búsqueda de verdad, memoria y justicia que arrastra los momentos más oscuros de la última dictadura cívico-militar. Secuestrado en octubre de 1977 y llevado a Campo de Mayo, pasa posteriormente por el penal de Devoto, y después de un largo periplo llega a la cárcel de máxima seguridad -U9- de La Plata donde sale a finales de 1982.
La noción de Aparecidos restituye la intensidad de aquellos que retornan en el gesto y compromiso de recuperar con imaginación desbordante el cuerpo colectivo en acción, como las semillas que emergen de las profundidades de la historia, invocando a los fantasmas, a la poesía liberadora que permita transformar la presente realidad. Obras inéditas guardadas durante un largo silencio, encuentran hoy en distintas series de trabajos un espacio y contexto que abre la posibilidad de pensar desde la distancia otro tipo de prácticas artísticas, con algunas llagas en el cuerpo, metáforas que indagan a través de objetos y performances la construcción de proyectos artísticos-sociales más solidarios y justos.
Revisar esa experiencia fue el inicio de un proceso de reflexión y preguntas que se fueron plasmando en distintas acciones, especialmente en ese último año de intenso trabajo donde se agudizaron las tensiones del encierro y la posibilidad concreta de una salida. A este contexto pertenecen las primeras imágenes de la serie Aparecidos, que no responden estéticamente al imaginario visual heredado de la crítica social “realista” en la resistencia política setentista. Por el contrario, éstas piezas dialogan –sin ser consciente de ello- con las obras de los artistas de la Transvanguardia italiana de principios de los ochenta, y cuya presencia en Buenos Aires se liga a la visita de su ideólogo Achille Bonito Oliva en el año 1981. Obras como Ya voy y Opresión (1982) se acercan al espíritu internacional de la nueva pintura desprejuiciada de Sandro Chia y Francesco Clemente. Un verdadero acierto de Daniel Acosta encontrar en condiciones oprobias la gestualidad y el color delirante en tintas y pasteles que se conectan con un nuevo florecimiento de otros tiempos, el de los cuerpos festivos y vindicativos de la primera democracia. Así como de chico Daniel se fascinaba con perderse en un laberinto imaginario, mágico y siempre excitante para crear otros mundos posibles, esa condición poética de una generación se tornó en una siniestra realidad cuyo juego se paralizó al ser expulsado de ese territorio soñado y enfrentarse abruptamente con la desaparición física.
Esa recuperación agrietada de la memoria se hace palpable en la revivificación semántica del lenguaje, en sus piezas experimentales con serigrafía, sellos y objetos de años posteriores, y en la instalación de una barca que navega por los aires, realimentando otras sensibilidades al dejar caer un hilo, una raíz, una imagen sobre una chapa cuadrada, un simple retrato en blanco y negro, el de Carlos Mayor: compañero artista desparecido de la Escuela de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredón.
Por eso, la insistencia en la imagen de la barca que vuela con el ancla siempre tendida en la historia, cómo dice Daniel Acota: Y volar, desde ese punto de lucha, con utopía los caminos del arte.       
Juan Pablo Pérez

Foto: Luciana del Mastro/14

sábado, diciembre 14, 2013

180 Segundos. daniel Acosta / 28 / nov. / 2013

180 segundos
identidad en un territorio en proceso


Una mesa de vidrio tapizada de pétalos de rosas. barquitos de papel que se arrojan al aire. Preguntas que caen y se arrojan. Oscuridad.
 Con las luces alrededor de la mesa y con mi cabeza adentro de una remera, aparezco sin cabeza y sin manos. Trompos que giran. Agua. Nubes.



Renacimiento. digo: donde termina mi cuerpo, es tuyo, es nuestro, tiene dueño, es libre? 




Somos tierra. Naturaleza, agua, fuego, viento, la tierra no es basura, es posibilidad, poesía, es finita, amor…
Daniel Acosta. 
Marta Menéndez. 28 Nov. 13/// 

10 Performers: 3 Minutos














Con una rosa en la boca camino...











Tres minutos

“El tiempo no cesa de fluir permitiendo, finitamente, dejar nuestras huellas poéticas en el espacio, gracias a nuestra acción total.”  D. A

Presentar en tres (180 segundos) minutos la acción es el reto. Todo tiene un límite y el arte acción, en su fugacidad, lo vive intensamente. Lo efímero se manifestará en el espacio de Marta Menéndez, espacio de arte y librería. Paraguay 431, el jueves 28 Nov. A partir de las 18,30 se desarrollaran las acciones de once artistas de arte vivo.  El cuerpo y los objetos como herramienta se expresaran en su brevedad. Artistas invitados:
 Eric Scott Nelson , - Estados Unidos, Areumnari Ee , - Seúl, Corea,


             Identidades / Daniel Acosta
“Imágenes que intentan reconstruir una identidad borrosa recorriendo calles, sitios, buscando perderse para reencontrarse en su trama. Buscando un cuerpo, tal vez ausente, omitida, para dialogar humanamente. Sin gestos obvios, en un espacio que los identifique. Con historia. Que reconstruya sutilmente el presente. Sin la brutalidad de lo maquinal. De los fantasmas creados para fragmentar la poesía incompleta de los sueños compartidos. Su creatividad. La naturaleza. Los amores que lanzan luces. Colores.”        D. A

"El Hombre que en sus búsquedas y sus luchas recorre un camino incierto dejando tras de sí, huellas, indicios y rastros. Las imágenes que Daniel Acosta crea relevan este recorrido y su impronta deja asentados en los gestos, trazos y manchas, el pasado, el presente y el futuro..." //// Soledad Obeid ///

Registros: Luciana del Mastro, Aliana Saraki, Robert Peyote


domingo, noviembre 24, 2013

Accion Identidades / SOStierra 13 / Museo Hudson / nov.17

IDENTIDADES /13

La pérdida de relación con la naturaleza me provoca un malestar profundo.  Considero que esta mirada no es solo personal sino también social. Al punto de perder un rumbo central en el equilibrio como proyecto humano, Al no sintonizar con el valor sagrado del medio natural que pretendemos habitar;  siento obstáculos en  construir  mi identidad.  Borroneada por la cultura del dejar hacer, que  recorren las calles de la ciudad híper vigilada y sus plazas enrejadas. Un laberinto cerrado. Cuerpos ausentes, omitidos, para dialogar. Caras desdibujadas, obvios, sin un espacio que los identifique. Con historia. Que reconstruya sutilmente el territorio diario. Sin la brutalidad de lo maquinal. De fantasmas implantados absurdamente para fragmentar la poesía incompleta de los sueños profundos. Su creatividad. La naturaleza. Los amores que lanzan brazas en sus brazos.
Daniel Acosta / Nov./13


























Fotos Cesar Belcic y Gabriel Montero/ 17/Nov./13